No hace falta ser un alcohólico para dejar de beber

Beber cada vez que salimos por la noche es una costumbre tan arraigada que ni siquiera se nos ocurre cuestionarla

Publicado en: Salud y bienestar

Beber cada vez que salimos por la noche es una costumbre tan arraigada que ni siquiera se nos ocurre cuestionarla, al fin y al cabo es lo que hace todo el mundo. Haz la prueba, la próxima vez que salgas con gente pide algo sin alcohol delante de todos. Lo normal es que te pregunten si estás enfermo, te acusen de nenaza e intenten convencerte para que pidas algo con alcohol, es la presión social…

Imagina una vida sin episodios de los que avergonzarse o que ni siquiera recuerdas, una vida sin resacas en la que te levantas fresco como una rosa y con energía para hacer mil cosas, una semana con siete días completos. Dejar de beber es una de las mejores decisiones que puedes tomar en tu vida, sobre todo si no controlas lo que bebes en tus salidas nocturnas y no consigues hacer nada de provecho al día siguiente.

  • Da el primer paso: Decide dejar de beber. Un día de resaca tras una noche vergonzosa puede ser el momento ideal para tomar una decisión firme. Anota el día en que dejaste de beber y los motivos por los que has tomado esta decisión en tu teléfono móvil o en un papel que llevarás en la cartera. Cada vez que salgas y te entren ganas de beber o la gente te presione para que tomes alcohol podrás leer tus anotaciones y recordar tu decisión.
  • Debes tener bien claro que ser abstemio es una opción tan válida como cualquier otra, si desaparece tu inseguridad nadie cuestionará tu decisión. Si aún así crees que hay riesgo de que te inciten a beber y quieres evitar el enfrentamiento pide un refresco con apariencia de bebida alcohólica, nadie se dará cuenta.
  • Pasarlo bien sin alcohol es posible, todos conocemos a alguien que no bebe por razones de salud o de otro tipo, y muchos de estos abstemios son de las personas más animadas y divertidas en cualquier fiesta. Simplemente han aprendido a desmadrarse sin tener que recurrir a la bebida.
  • Si nada de esto funciona, porque la presión de tus amigos es demasiado grande o no consigues pasarlo bien cuando eres el único sobrio en un grupo de bebedores compulsivos, prueba a cambiar de aires, sal con gente que beba poco, aprovecha para hacer nuevos amigos o recuperar viejas amistades. Un amigo de verdad debería apoyarte en tu decisión y no tentarte para que bebas.
  • Busca alternativas a la vida nocturna. Haz planes para el día siguiente temprano que te obliguen a ir pronto a dormir, una excursión con un grupo de amantes de la naturaleza, actividades deportivas, culturales, ir de picnic, nuevas aficiones… Construye una nueva vida social fuera de los bares.

Si piensas que deberías dejar de beber pero no te sientes preparado para tomar la decisión en este momento ¿por qué no imprimes este artículo? Tenlo a mano, puede que la próxima vez que toques fondo te resulte más fácil.