¿Cuánto inviertes en tu propia formación?

Se habla mucho de que los gobiernos no invierten lo suficiente en I+D+I. ¿Pero y las personas? ¿Cuánto invierten al año en su propia formación?

Publicado en: Desarrollo personal

Se habla mucho de que los gobiernos no invierten lo suficiente en I+D+I. ¿Pero y las personas? ¿Cuánto invierten al año en su propia formación? Muchos autores de desarrollo personal recomiendan dedicar el 3% de los ingresos a este concepto. Poco importa que tu presupuesto para educación sea exactamente el 3% de tus ingresos, o el doble, o la cuarta parte. Hay quien consigue resultados sorprendentes con materiales prestados por la biblioteca y hay quien se deja cantidades ingentes de dinero en cursos que acaba abandonando.

Sin embargo, es importante que establezcas un presupuesto para formación. ¿Por qué? Tener un presupuesto para educación te permitirá adquirir materiales de calidad, puede que los mejores del mercado. Por ejemplo, gastarnos 70 euros en un método de idiomas puede parecernos excesivo en el momento, pero puesto en perspectiva, dentro de un presupuesto anual de 600 euros empieza a cobrar sentido, sobre todo teniendo en cuenta que vamos a utilizarlo durante cuatro meses o más.

No sabotees tu aprendizaje por ahorrar unos euros. A veces, con el pretexto del ahorro, optamos por materiales de segunda clase que acaban siendo una pérdida de tiempo. Puedes comprar artículos de segunda mano y sacar así más partido al presupuesto, pero no te conformes con materiales obsoletos o de menor calidad por el hecho de que sean más baratos. Déjate aconsejar por gente que haya probado distintos métodos y apuesta siempre por el de mayor calidad (dentro de tus posibilidades).

Partiendo de la base de tengas un sistema de contabilidad más o menos sofisticado, tendrás que añadir una partida a tu presupuesto en concepto de educación o formación. Esto te servirá para conocer exactamente cuánto dinero te queda para gastar en formación y al final de año saber cuánto dedicaste a este capítulo.

¿En qué puedes gastarlo? Lo más ortodoxo es dedicar este dinero a libros, suscripciones a revistas especializadas, seminarios, cursos de idiomas, etc. Los materiales que adquieras pueden estar relacionados con tu profesión o pertenecer a los ámbitos de la autoayuda, organización, productividad, o cualquier otro campo en el que quieras mejorar o superarte.

Sin embargo, si cuentas con un presupuesto holgado, también puedes utilizarlo para adquirir artículos como un e-reader o incluso un lector de mp3 si pretendes utilizarlo principalmente para escuchar audiolibros. Puedes ser creativo con esta partida de tu presupuesto, pero no te engañes a ti mismo, el dinero es para aprender.

Tampoco despilfarres este dinero, haz compras sensatas e intenta sacar el máximo provecho a este presupuesto. Pero que no te sepa mal gastarlo, generará más intereses en tu cerebro y en tu vida que en la cuenta del banco.

¿Tienes que gastar este dinero pase lo que pase? Por supuesto que no, llenar la casa de materiales o apuntarte a cinco cursos no servirá de nada si no eres constante y les dedicas el tiempo que requieren. Si queremos sacarle rendimiento, la inversión debe ir acompañada por un esfuerzo en consonancia.

Utiliza la mentalidad de escasez a tu favor: no compres otro libro hasta haber terminado el que tienes entre manos. La impaciencia por adquirir tu último descubrimiento hará que estés más motivado para terminar el libro actual. Si tienes cinco libros esperando en la estantería es bastante probable que pierdas el interés, y lo peor que puedes hacer es convertirte en un coleccionista de libros nunca empezados.

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